Principio Esencial de la Geopolítica (2/2)

08.08.2015 14:02

Principio Esencial de la Geopolítica (2/2).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

https://dimensionalidad.webnode.mx/;

14 diciembre 2009.

 

                                               En esta segunda parte, a diferencia del reductio ad absurdum al que recurrimos con la ironización dada en la primera parte, nos referiremos a una situación semejante, dada en la Batalla de Stalingrado durante la II Guerra Mundial, a través de la cual nuevamente pondremos en evidencia el principio esencial de la geopolítica.

 

                                               La II Guerra Mundial estaba en desarrollo, las fuerzas nazis habían ido avanzando en su invasión a la Unión Soviética, y, mientras Leningrado en la parte norte a Moscú se encontraba sitiada; desde la parte sur el frente ruso retrocedía hacia Stalingrado; ubicada en la rivera oeste del río Volga; hasta la ofensiva nazi del 13 de septiembre de1942 sobre la ciudad, en que la situación se sostenía en un último reducto, razón por la cual Stalin envió refuerzos.

 

                                               Entonces se envió una primera avanzada de 10,000 soldados, que, para dar apoyo, tenían que cruzar, desde el este, el Volga, fuertemente patrullado por la aviación alemana.

 

                                               Stalingrado era la última ciudad importante antes de llegar a Moscú, y tanto su captura por el ejército nazi, o el impedirlo en su defensa por el ejército soviético, significaba un fuerte impacto moral para ambas partes.  De modo que, con el costo de 3,000 muertes, el refuerzo de 7,000 combatientes logró cruzar el río en una táctica “hormiga” de unos cuántos por vez en una serie de pequeños botes inflables (paquebotes).

 

                                               Eso bastó para la resistencia en una relación desventajosa de 4:1 para el ejército soviético, que se sostuvo dos meses en la defensa.  El 11 de noviembre, una nueva ofensiva alemana concentrando sus tropas, casi se apodera de todo Stalingrado.  No obstante, esta operación descuidó los flancos nazis, lo que, ante la aparente victoria final, carecía de importancia.

 

                                               Mientras tanto, secretamente Stalin concentró 750,000 reservas para atacar los flancos, operación que requirió de una táctica distractora sorprendente: la construcción de ocho puentes sobre el Volga en cada flanco, y la simulación de la construcción de otros en la parte central (aquí, a falta de puentes, no se abandonó la lucha como en la ironía de la película).  El efecto fue el de la llamada psicología inversa: pretender hacerle creer al ejército nazi un ataque por los flancos, para supuestamente hacerlo por el centro, con tal evidencia, que el Estado Mayor alemán no creyó la estratagema y mantuvo la concentración de sus tropas, actuando exactamente como los estrategas soviéticos querían.

 

                                               Pero entonces, el 19 de noviembre, el ejército soviético lanza su ofensiva cruzando el Volga por los puentes de los flancos con acciones distractoras en el centro, y en tres días, tendió un cerco a todo Stalingrado con sus 250,000 soldados nazis invasores, de los cuales fueron aniquilados dos tercios, con la rendición final de 90,000.

 

                                               Como se esperaba, más que el triunfo o la derrota física por cada parte, fue el triunfo y la derrota moral respectiva, tal, que a partir de ahí comenzó el repliegue alemán que ya no se detuvo hasta 1945 con el asalto soviético al bunker de Hitler.

 

                                               Evidentemente, la causa de la guerra, no era la toma de Stalingrado, o Leningrado y Moscú, o todo ello junto; no es ese hecho geográfico el determinante del conflicto; ello es sólo circunstancial en una guenrra dada por causas ideológicas y económico-políticas reales determinantes de todo conflicto bélico.

 

                                               Por lo contrario, Hitler justificó toda su acción militarista invasora precisamete en la teoría geopolítica “determinista geográfica” (a la que, en particular, nos referiremos en otro artículo), con lo cual, por supuesto, pretendía ocultar las causas reales, y entre ellas, principalmente, la derrota del comunismo.

 

                                               Así, el principio esencial de una geopolítica científica, como una verdadera geociencia, es el principio de lo político, como causa y determinación de lo geográfico.  Fue la derrota del comunismo de la URSS, la causa real; Leningrado y Stalingrado como enclaves geográficos estratégicos, fueron, con todo, situaciones circunstanciales.

 

                                               En su fundamento geopolítico “determinista geográfico”, Hitler; por lo demás, demencialmente; aducía ir más allá, el que su fin último estaba más allá de Moscú: en el espacio geográfico centro asiático, el “corazón del mundo”, dueño del cual, dominaría a éste; esto es, que, para él, la causa real de la guerra, era un hecho geográfico que determinaba lo político.

 

                                               Hasta aquí, hemos establecido pues, el principio científico de la geopolítica: el que lo político, es lo que determina lo geográfico.  Pero lo geográfico aquí, en la definición de este principio esencial, ocupa un lugar secundario; y ello nos pone en la tarea de explicar su papel, tal que explique la razón de ser de la geopolítica, ante el argumento de, <<para qué el geopolítico, si el fenómeno que trata, con causas políticas, puede ser explicado, en consecuencia, por el especialista de la política>>.  Y a ello nos referiremos en artículos posteriores.