Geografía: sus Fundamentos Teóricos en la Filosofía Materialista Dialéctica. 3 Análisis crítico marxista de la historia dad de la geografía. a) Significado de la crítica marxista.

28.02.2017 16:02

Geografía: sus Fundamentos Teóricos

en la Filosofía Materialista Dialéctica.

3.      Análisis crítico marxista

de la historia dada de la geografía.

Luis Ignacio Hernández Iriberri.

https://dimensionalidad.webnode.mx/.

23    ene 17.

 

3.  Análisis crítico marxista de la historia dada de la geografía.

 

a)      Significado de la crítica marxista.

 

                                           Por lo visto en el apartado anterior, así, un análisis crítico marxista de la historia dada debe hacerse necesariamente; y en geografía resulta doblemente necesario, primero, porque la historiografía misma de la geografía es insuficiente; y, segundo, porque, a su vez, no existe el menor asomo de algún análisis crítico.

 

                                           De ello ha resultado que, en mucho, el propio análisis crítico dialéctico materialista en la consideración de la diversidad de factores externos e internos que mueven el desarrollo de una ciencia, aparezca como una “historia de la geografía”; y si en parte lo ha sido, ello es por la falta del trabajo historiográfico general, particularmente crítico, en nuestra especialidad.

 

                                           Pero un análisis crítico es, por definición, un sesgo, incluso por el juicio de valoración acerca de lo objetivo, mejorando el análisis histórico concreto de la historia dada.  No debe confundirse, pues, la historia como tal, por insuficiente que sea, con el análisis crítico de la misma, por mayor definición que de a la misma.

 

                                           Mientras que la historia es, por decirlo así, la crónica (la temporalidad) de los hechos, el análisis crítico marxista de la historia es la comprensión de la categoría fundamental dada en esa historia, y del movimiento y transformaciones de la contradicción principal que le desarrolla.  Marx nos da ese principio del método desde las primeras líneas de su obra El Capital: la categoría fundamental del capital, es la mercancía, y la contradicción principal es la lucha de clases entre el capital y el trabajo, entre la producción social y propiedad privada de los medios de producción social, o, en general, entre la burguesía y el proletariado.

 

                                           En ese análisis marxista en geografía, paradójicamente nosotros reconocimos desde el primer momento, dado en la contradicción principal, la categoría fundamental de la geografía: el espacio, desde el momento mismo en que caracterizamos la contradicción como lo “espacial-cartográfico” en un opuesto, y lo “fenomenista-historiográfico” en el otro.  Desde el primer momento tuvimos en el montante mismo de nuestros lentes dicho concepto fundamental, pero justo por ello, fue lo último que tardamos en ver.  Partiendo en ese análisis de la teoría dada que nos preestablecía el concepto de relación como la categoría fundamental, por todo el tiempo el concepto de espacio permaneció suplido por el concepto de relación, que suponíamos como categoría fundamental en el fondo de la contradicción principal.  Ello muestra, pues, las complejidades propias de cada investigación y de sus problemas concretos, de tal manera que el método es sólo un “camino a seguir” que nos demandará creatividad, y no una receta o fórmula rutinaria de pasos preestablecidos.

 

                                           Como fuese, en lo subsecuente en ese análisis, todo consistió en observar el movimiento de la contradicción a través de cada una de sus etapas históricas, y el comportamiento de la categoría fundamental en ello (en un principio la relación, luego, ajustadas las cosas, el espacio), por sus propiedades, vínculos y regularidades, que van explicando el conjunto de su lógica en sus fundamentos teóricos, y la naturaleza misma de esta ciencia.

 

                                           En la observación de esas propiedades, vínculos y regularidades que van dando la lógica del problema en sus fundamentos, es de primordial importancia destacar la determinación paulatina de sus postulados, principios, y el conjunto de sus categorías fundamentales, pues es con ello, y única y solamente con ello, que, al final, se podrá explicar el problema, pues dichas categorías o conceptos fundamentales, son el reflejo objetivo de la esencia misma del problema a resolver: el objeto de estudio y método propio de la geografía.

 

                                           Así, en un análisis marxista de la historia de la geografía (así nos haya sido dada insuficientemente y como “historia de las exploraciones”, o “historia de los mapas”), fuimos destacando el conjunto de categorías geográficas en su forma dialéctica, por pares contrarios, como los conceptos siempre presentes en toda consideración geográfica: el lugar y situación, la localización y distribución, los límites y extensión, las conexiones y relaciones; como las categorías básicas iniciales percibidas en esa historia; más adelante ese “aparato de categorías fundamentales” se fue ampliando, como reflejo de la vastedad y esencialidad del objeto de estudio de la geografía y su método, en categorías tales como: la simetría y asimetría, la morfología y el anamorfismo, lo continuo y lo discreto, lo vacuo y lo pleno, etc.

 

                                           Todo ello nos fue poniendo en claro que no era el concepto de relación cuyas propiedades estarían ocultas como esencia en el fenómeno expresado en el concepto de espacio; sino, por todo lo contrario, que era del concepto de espacio, cuyas propiedades estarían ocultas como esencia, en el fenómeno expresado en el concepto de relación.

 

                                           Por lo demás, la academia burguesa profundamente reaccionaria y oscurantista (en nuestro caso el Colegio de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México), llega a aceptar el análisis crítico marxista, siempre y cuando éste se mediatice y se niegue, en los hechos, a sí mismo, y no “ofenda la sagrada visión idealista burguesa del mundo” (al estilo de lo que ocurrió con los llamados “geógrafos cuantitativistas”, o más aún, de aquella farsa que fue la llamada “geografía radical”).

 

                                           Nosotros nunca aceptamos rendir esa pleitesía a cambio de nuestro reconocimiento; esto es, de ser citado y referido, aceptado en la “comunidad intelectual de geógrafos” (como luego, importándonos menos, en las comunidades intelectualoides burguesa de la educación y filosofía en México).  Nosotros determinamos un cambio histórico en el pensamiento geográfico, más allá de lo que estos geógrafos idealistas burgueses contemporáneos alcanzan a ver, que primero tuvieron que aceptar la verdad de nuestro aporte, y luego, mediante el plagio de ideas y la “muerte geográfica” (un concepto propio de esa “geografía oficial institucional” por el que se nos “proscribió” y declaró inexistentes), procedieron por ellos mismos a mediatizar ese aporte fundado en el marxismo, adecuándolo al mediocre pensamiento burgués fundado en el “pensamiento complejo” o "pensamiento crítico" de la “posmodernidad”.

 

                                           Hoy todos se llenan la boca con el concepto de espacio como el objeto de estudio de la geografía, pero no sólo sobre la indagación de la naturaleza del mismo, de sus propiedades y leyes, no dan (ni podrían así se lo propusieran), un paso adelante, sino, incluso a trasmano, vuelven a la pueril “geografía de los fenómenos y sus relaciones”.  Hoy son ya un obstáculo absoluto en el desarrollo del pensamiento científico geográfico.  Y así, por quince años, de 1994 a 2009, confiamos absolutamente convencidos de nuestro lugar en la historia de la geografía, así fuese tan sólo con nuestra tesis de Licenciatura; pero, a mediados de 2009, creamos el Blog: https://espacio-geografico.over-blog.es/ en donde, hasta mediados de 2014, pudimos “rescatarnos a nosotros mismos” publicando cronológicamente todos nuestros documentos, ensayos, ponencias, artículos, la tesis misma, hasta que hacia el 2011, publicado todo lo antecedente, tocó, en ese orden cronológico, denunciar aquel plagio  de ideas y toda la truculencia de la “geografía oficial institucional”.  Luego comenzamos a publicar lo nuevo, todo eso que nadie sería capaz de hacer, más que aquel que podía pos sí mismo darle continuidad.  Y he ahí, que hasta aquí llegó la mano inquisitorial (aun cuando ya no supimos si fue de esa geografía institucional oscurantista, o si fue del Estado acallando nuestra denuncia política), y a mediados de 2014, desde el Servidor mismo de Overblog, España, se nos dañó nuestro Blog; acción reaccionaria oscurantista de la que quedamos complacidos, permitiéndonos mostrar ampliamente, que hay aquí también, una barricada en la feroz laucha de clases.  Luego, en 2015, creamos el nuevo Blog: https://dimensionalidad,webnode.mx/.  Y así, se quedaron en la historia, lo saben y se resisten a ello, y ese es el significado de la lucha de clases en el ámbito de la ciencia.  Hoy, en este presente de lucha -como dijera el “Ché” Guvara-, nosotros somos unos “no-existentes”; para nuestro orgullo, para nuestra satisfacción intelectual plena; estamos absolutamente seguros, así es la historia de la ciencia: el futuro -remataba el “Ché”-, lo sabemos con plena convicción, es nuestro.