Breviario Materialismo Dialéctico. Cap. IV. Formalización Teórica del Materialismo Dialéctico. 4) Categorías. l) Necesidad y casualidad.

09.12.2016 14:16

Breviario

Materialismo Dialéctico.

Cap. IV.  Formalización Teórica del Materialismo Dialéctico.

4) Categorías Fundamentales.  l) Necesidad y casualidad.

Luis Ignacio Hernández Iriberri.

https://dimensionalidad.webnode.mx

27 nov 16.

 

Cap. IV.  Formalización Teórica del Materialismo Dialéctico.

 

4)      Categorías Fundamentales.

 

l) Necesidad y casualidad.

 

                                 Nada hay como comprender el concepto de necesidad, para entender el movimiento y desarrollo dialéctico ineluctable (es decir, que no se puede evitar), de la historia; y de ahí la importancia de este par de categorías.

 

                                 El concepto o categoría de necesidad, puede explicarse de manera tan sencilla tal como lo definen Rosental e Iudin, o Frolov en sus diccionarios de filosofía: la necesidad es el “estado condicionado por la insatisfacción de las exigencias del organismo, indispensables para su actividad vital normal, y orientada a eliminar esta insatisfacción”[1]; y ello es a tal grado, que la insatisfacción -dice Frolov-, puede conducir al cambio de la actividad vital normal del organismo o a su destrucción.  La alusión parece hacer referencia a la materia orgánica, pero, dialécticamente, puede hacerse la abstracción a las condiciones de la materia inorgánica; p.ej., para el agua es necesario fluir, pues estancada se descompone; para la formación de las rocas sedimentarias, es necesario el proceso erosivo previo y la depositación; etc.

 

                                 La realización de la necesidad constituye así la insuficiencia de algo en mayor o en menor medida con la característica de su intensificación; y su solución debilita y extingue la tensión.  Así, las necesidades cambian, cuando cambian las condiciones y sus factores.  Una diferencia esencial que distingue las necesidades de la naturaleza de las necesidades de la sociedad, es que aquellas están dadas por la naturaleza misma; mientras que para la sociedad, éstas son consecuencia de la producción que asegura su subsistencia, de modo que cuando una sociedad crece numéricamente y acrecienta la complejidad de su organización, en consonancia con ello crecen y se hacen complejas las necesidades de la misma.  Pero vista la división de la sociedad en clases, unos (los ricos, los acomodados), tendrán mayor capacidad que otros en un momento dado, para satisfacer sus necesidades (igualmente ricas y suntuosas), incluso a costa de la opresión de otras clases sociales empobrecidas y en la miseria, generándose así enormes tensiones en estas últimas, que finalmente estarán dispuestas a cambiar su actividad normal cotidiana, poniendo en riesgo su libertad y su vida, con tal de crear las condiciones elementales que le permitan satisfacer , primero, sus elementales necesidades propias, y después, las necesidades espirituales, de la cultura, cada vez más elaboradas, que eleven su calidad de vida y su condición humana.

 

                                 La necesidad, vinculada directamente a la casualidad, a lo fortuito, al azar, expresa la relación con lo esencial de un proceso.  Esto es, que, si se toman los fenómenos por separado, singulares, se verán como casuales.  Pero, en tanto que manifestación de una esencia, se entenderán entonces como necesarios.  Dicho de otra forma, la necesidad expresa la esencia, como la casualidad manifiesta el fenómeno en sus relaciones externas.

 

                                 El aspecto más complicado de la consideración de estas categorías, es la relación que subyace en ellas con la causalidad.  El error que se comete en el pensamiento no dialéctico, es identificar la necesidad con la causalidad, como lo casual con lo que es indeterminado (que carece de causa alguna, en un caos de casualidades, en un relativismo total), o bien, paradójicamente, con lo que posee una causa última que no se alcanza a ver (posición conocida como fatalista), para la cual todo está predeterminado.  Ese pensamiento no dialéctico, no ve el carácter de la relación causal (determinista), en la casualidad; es decir, en donde todo fenómeno tiene una causa, pero donde esta puede estar o no estar vinculada a una esencia considerada.

 

                                 Lo casual no es aquello que “no tiene causa”, sino cuya causa no está vinculada a las condiciones de necesidad.  En el mundo, apunta Kursánov, no sólo existe la necesidad, sino hay también fenómenos casuales: “la dialéctica de la necesidad y de la casualidad, cosiste en que la necesidad es la forma en que se manifiesta y completa la casualidad.  Por consiguiente, la casualidad tiene lugar también en el terreno de lo necesario”[2].

 

                                 En el pensamiento dialéctico, científico, lo principal es orientarse por lo necesario, sin dejar de considerar las circunstancias valiosas de lo casual.  El triunfo final del proletariado es una condición histórica de necesidad; pero en ese proceso se dan muchos fenómenos casuales, hechos circunstanciales adversos o favorables; pero por más adversos que pudieran ser (p.ej. un largo ciclo de dominio burgués a través del reformismo y colaboracionismo de clase), ello no debe alterar la fe indeclinable en la iniciativa histórica del proletariado.

 

 


[1]        Frolov, I.T; Diccionario de Filosofía; Editorial Progreso; Moscú, 1984; v. Necesidad.

[2]        Kursánov, G; Problemas Fundamentales de Materialismo Dialéctico; Ediciones Palomar; México, 1966; p.252.  En esta cita, con toda evidencia, existe un error de transcripción en el original, en donde dice: “…se completa en la necesidad” (con clara redundancia); por lo que debe decir: “…se completa en la casualidad”, tal como nosotros aquí lo anotamos.  Líneas más adelante, cuando Kursánov expresa la idea nuevamente, aparece en este último sentido.  Por lo demás, ahí donde nosotros hemos venido expresando la idea de la “condensación” de una categoría en otra, aquí Kursánov la expresa como lo que “se completa”.